Resett nace de una realidad que muchos conocen.

Su fundador Rai Suñé empezó a escalar de niño, cuando no había rocódromos a su alcance. Con solo 16 años, creó junto a dos socios una pequeña sala: el Rocko de la Seu. Un espacio hecho a mano para poder entrenar y jugar a crear movimientos.

Un rocódromo nacido desde cero, construido a mano y con una inversión importante en presas.

Todo para crear un espacio único. Pero el tiempo pone a prueba cualquier sala: los usuarios piden novedad, los routesetters necesitan variedad y, aunque el almacén esté lleno, el material deja de inspirar.

Comprar más parece la única salida.

Pero no siempre es rentable.

Hasta que entendió algo clave: lo que para una sala pierde interés, para otra puede ser una oportunidad.

Así nace el Boulder Sharing System BSS.

Un sistema de rotación de presas entre salas que mantiene el material vivo, aporta variedad constante y reduce la necesidad de grandes inversiones.

No se trata de tener más. Se trata de aprovechar mejor lo que ya existe haciendo así un ecosistema más sostenible.